Dione moneta poeyii

Dione moneta poeyii
Dione moneta poeyii

viernes, 22 de febrero de 2013

Pachylia ficus (Sphingidae)

Hace dos años sembré en el pequeñísimo patio de mi casa tres plantas de higo, porque me gusta mucho esa fruta (o infrutescencia), pero aquí casi solo se consigue en conserva, y hasta llena de azúcar.  Había comido una en Puebla, México y por primera vez (en vivo tomada de la planta), en casa de una amiga, de un tamaño apreciable, un espléndido color morado y un sabor exquisito. Le recomiendo tener una higuera en su huerto. 
Las dos plantas que me obsequió mi amiga han crecido bien, hermosas y fuertes, la que compré en la feria del agricultor de Zapote, a pesar de que en su momento lucían dos higos, no ha progresado.

En octubre del 2012 observé una interesante larva en una de las plantas, de un color verde como las hojas de la higuera, con unas delgadas franjas amarillas y del largo y grueso de mi dedo menique, quizás tenía unos quince días de haber eclosionado del huevo.


Mi interés por llegar a ver el nacimiento del adulto hizo que la cuidara con cierto esmero, que vigilara sus frecuentes migraciones (siempre entre las hojas de higo) y que le tomara fotos con frecuencia para seguir su crecimiento. Le cuento que comen bastante y las ‘caquitas’ son grandes, como el triple de las de monarca. A veces seguían alimentándose vorazmente aun si estaba cerca, pero otras veces se quedaban estáticas por mucho rato, con la cabeza algo separada del resto de la rama, como si estuviesen orando.


No sabía a qué especie pertenecía hasta que le consulte a Isidro Chacón del INBio y quien me indico su nombre científico: Pachylia ficus. Luego, por casualidad, en una visita al Museo de Insectos de la UCR, encontré dos especímenes bien aseguradas con su respectivo alfiler.


Luego apareció otra larva más pequeña que también vi crecer, pero lo que sigue no sé si contárselo con fotografías. Resulta que la primera posiblemente fue parasitada por una mosca o avispa, no lo sé y me tocó verla morir en uno o dos días. La segunda desapareció poco después, a lo mejor se la comió uno de los yigüirros que les proporciono fruta todos los días, o un zanate.



Bueno, la higuera sigue creciendo y a veces recojo algunos frutos, espero que alguna vez otra mariposa Pachylia ficus venga, ponga un huevo y yo tenga mejor suerte.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Passiflora adenopoda (granadilla de monte, tococa)

Además de las plantas de Asclepias (curasávica y physocarpa) que había conseguido como hospederas para la mariposa monarca, hace un año también sembré tres tipos de pasifloras.

Hojas de Passiflora adenopoda.
Una de ellas, que me ha dado muchas satisfacciones es la Passiflora adenopoda, en la cual he visto desde la postura de huevos, su eclosión, las larvas y el nacimiento de los adultos de Dione moneta poeyii, Dryas iulia y Heliconius charitonia.

En el libro “Guía de plantas hospederas para mariposas” de German Vega ( Editorial INBio), se describen más de cien plantas, incluyendo otras pasifloras. Parece que la mariposa Euides isabella, también gusta de las passifloras para criar sus larvas, pero hasta ahora no he visto ninguna en mi planta.

Nectarios en la base de la hoja.
La Passiflora adenopoda es un bejuco de unos 2 mm de diámetro, excepto en la base donde alcanza poco más de un 1 cm.
Las hojas de un color verde claro, sin brillo, están cubiertas por diminutos pelos, por lo que fácilmente se adhieren a la ropa. Están divididas en 5 lóbulos, pero los laterales se notan menos. En la base  hay dos nectarios fácilmente visibles como dos pequeños hemisferios de 1 mm de diámetro y un definido centro oscuro.

Los pecíolos pueden alcanzar los 9 cm y en su base hay dos estípulas, u hojas reducidas de unos 5 mm en las hojas sazonas. Pero en las tiernas hay además una doble estructura que semejan pequeñas lancetas, desde donde sale una pareja de pedúnculos para sostener las flores y que luego crecen alejándose, quedando como a la mitad de aquellos.

Dos etapas de la flor de Passiflora adenopoda.
Las flores las he visto durante todo el año, pero son algo escasas y delicadas, deben protegerse del viento y de las hormigas. 
Miden unos 5 cm de diámetro y son realmente hermosas. Inician como un pequeño cono truncado, compacto y robusto en su base y delicado hacia la punta. Mientras se mantiene cerrado su color es  verde tierno muy claro, sin embargo se puede apreciar  que en su interior es blanco. Se abre en las mañanas y se cierra en la noche. 

La belleza y detalles de esta flor son incomparables. Parecen tener la forma de una estrella de mar por sus 5 grandes pétalos blancos, cuyas puntas terminan con unos rabitos de color verde, pero intercalados entre ellos hay 4 más pequeños de diseño más simple, con puntas redondeadas todo en color blanco, diría que  tienen la mitad del tamaño de los mayores. Por lo que en realidad posee  9 pétalos.

Llama la atención que su interior es similar a un ojo humano (cuando estamos sorprendidos o asustados nuestros párpados se abren más de lo acostumbrado dejando más expuesto el ojo y podemos observar la pupila, el iris, hasta las pestañas). La parte interna de la flor está compuesta por un círculo de unos 50 finos filamentos erguidos  y muy abiertos hacia el exterior, con diminutas pero bien definidas franjas  alternadas de colores morado y blanco.
Lo que definiríamos como el iris y la pupila en un ojo esta flor tiene el mismo diseño, todo en color  blanco, porque después de los filamentos hacia el interior hay una serie de bastoncitos  blancos colocados todos en dirección al centro; son pequeños y aproximadamente  45 bastoncitos.

En el centro se encuentra su órgano reproductor; es un pequeño tallo de color verde, erguido, si acaso de 0.5 cm de altura por 1 mm de grosor,  de donde se despliega siguiendo la dirección de los pétalos mayores 5 tallos de igual tamaño y grosor,  también  de color verde, similar al esqueleto de una sombrilla y donde termina cada tallito se encuentra una bolsita de color naranja  intenso.

Para admirar  aún más la complejidad de esta flor,  en la base donde se despliegan estos  tallos existe como una diminuta almohadilla en forma de moneda,  de color verde claro, parece que tiene adherido otro tallo y uno de sus extremos se ramifica en dos,  simulando la letra “Y”. 
Son de color blancuzco con leves manchitas de color morado (que solo se aprecian con una lupa) y en cada punta de esta letra  hay una bolsita también de color blancuzco. Cabe destacar que esta “Y” está colocada de tal manera que no chocan con sus compañeras de color naranja.

El fruto es casi esférico (39 por 33 mm), con una cáscara de 2 mm de espesor. Cuando está maduro es de color morado y tiene una masa promedio de 10 gramos. En octubre hubo una buena cosecha de más de 30 y aún continúa.

Las semillas (unas noventa por fruto) tienen forma de gota (3 x 2 mm), oscuras, no lisas sino cubiertas de pequeñas pelotitas grisáseas de unos 0,1 mm de diámetro. Están envueltas en una pulpa anaranjada (un buen colorante natural) y ácida, con sabor algo parecido al maracuyá.

Parece que las pasifloras pueden reproducirse por semillas y por estacas, voy aprobar ambos métodos y luego les cuento.
Si le interesan unas semillas (aún no sé si son fértiles), envíeme un comentario y de alguna manera nos ponemos de acuerdo para entregárselas.

Referencias adicionales:
Flores de pasión.

martes, 9 de octubre de 2012

Phobetron hipparchia

Colaboración de Marie Lissette Alvarado

Aunque parezca siniestro, un viernes trece de setiembre muy temprano decidí podar y hacer limpieza profunda del patio trasero de mi casa. Al terminar el arduo trabajo, comencé a empacar toda la basura en bolsas y a barrer. Junto al pasillo donde aseaba está plantado un arbusto de amapolilla (hibisco), lo tengo por múltiples razones, de niña disfrutaba arrancar sus flores y por la parte del pedúnculo succionar su dulce néctar, aún hoy en día lo hago.

Esta flor atrae a los colibríes, se pueden utilizar como remedio casero para contrarrestar una mala digestión y algunos dicen que hasta la diabetes.
Pero lo que más ha llamado mi atención fue encontrar este singular huésped en una de sus hojas, muy tranquilo y quieto.
¡Nunca había visto algo igual! De momento me pareció que era una araña pues siempre veo muchas entre las hojas, pero me extrañó que solo tuviera seis patas así que al observarla más detenidamente descubrí que era una oruga y estaba alimentándose de las hojas de la planta de amapolilla.

Es increíble el disfraz de araña de la larva de Phobetron hipparchia. Supongo que para la mayoría de los insectos podría parecer amenazante, simular que se tiene seis patas, color café oscuro, justo del lado de su cabeza su perfecto disfraz hace creer al observador que tiene unos ojos redondos de color negro.

A lo largo de toda su espalda tiene unos simétricos cuadrados de un material semejante al de una brocha ordinaria, dispuestos en pares, como a media espalda un par de esos cuadrados son de un intenso color café oscuro.
Cada una de sus supuestas patas es robusta al igual que su cuerpo, pero hacia las puntas se adelgazan un poco y terminan con una elegante pero sencilla forma moldeada a modo de un colocho arrepentido.
Todo su cuerpo está cubierto de esos pelos de brocha, lo que la hace verse intimidante. Cuando la vi por primera vez tenía una longitud de unos 2 centímetros, pero hace un par de días ya había alcanzado por lo menos el doble de ese tamaño.
No tiene compañeras, ni he visto en otro lugar del patio otras como ella. Esto me hace pensar en dos posibilidades. Una es que la mariposa solo depositó un huevecillo,lo que haría de esta familia de los Limacocidades una pequeña población, o que por desgracia a la hora de podar y hacer limpieza enviara a la basura a otras phobetrones; lo cual sería lamentable.
Una semana después mi buen amigo jav me comunicó de su increíble hallazgo en el jardín de su casa; curiosamente solo tiene una phobetron, por lo que mi primera suposición pareciera ser más acertada.

Pues sí, tuve la suerte de encontrar una larva diferente de Phobetron hipparchia justamente en el jardín de mi casa, junto a las monarcas, dione-monetas, iulias, cebras y otros lepidópteros visitantes.
Estaba en una planta de triquitraque, alimentándose con sus hojas y no precisamente con los cogollitos tiernos, sino con las hojas sazonas, que son algo duras y poco jugosas.
Corté la hoja por el peciolo para tomarle algunas fotos y luego la devolví a la planta, marcando el sitio con una prensa de tender ropa, para reubicar fácilmente su posición. Durante la tarde y noche ocurrió una lluvia intensa y a la mañana siguiente no la vi donde la dejé. Había migrado unos 20 cm.

Por su color café claro me es fácil distinguirla entre las hojas verdes oscuro y las cornetillas anaranjadas del triquitraque.
Todos los días la reviso en la mañana, en la tarde y en la noche, para no perder su ubicación, le he tomado una buena cantidad de fotos.
En realidad se traslada poco, por ahora está más interesada en alimentarse.
A deferencia de larva de mla, que tiene varias tonalidades, esta puedo decir que es monocromática (café claro). Me llama la atención sus 6 parejas de pequeños almohadones cuadrados, tapizado con cortos pelos de punta, que tiene en su dorso y la continuación del misma tipo de pelambre cubriendo los seis apéndices que semejan patas falsas. Auque sin embargo, del lado derecho, al centro, en vez de una pata hay como dos pequeños muñones, no sé si sufrió un accidente.
Esta polilla es un extraordinario miembro del reino animal, filo artrópoda. Un insecto (clase) del orden Lepidóptera, perteneciente a la familia Limacocidade.

En la internet puede ver fotos del adulto. Espero ver uno algún día, si la larva llega a concluir su metamorfosis, sin que la pierda de vista.
Dada mi poca experiencia y formación con respecto a los lepidópteros, no estoy seguro si en realidad podría ser un miembro de la especie denominada Phobetron pithecium, pero que es del género Phobetron, creo que en eso no hay duda.
Si alguien puede sacarnos de la duda, se lo agradeceremos.

Referencias adicionales:
http://en.wikipedia.org/wiki/Phobetron_hipparchia
http://biogeodb.stri.si.edu/biodiversity/species/1771/

sábado, 25 de agosto de 2012

Heliconius charithonia

¡Macho y hembra acoplados y un curioso visitante!




La primera vez que observé volando esta “mariposa cebra” fue este año, en el Parque la Libertad.
No fue fácil tomarle fotos, pues casi no se posaba en las flores de lantana, rabo de gato y san rafael, que habían en una especie de mariposario abierto.

Me atrajo mucho el diseño de sus bandas y el marcado contraste blanco y negro, que se aprecia mejor cuando no bate sus alas. Al final pude tomar unas dos o tres imágenes satisfactorias, que reporte al Bioexplorador (http://bioexplorador.inbio.ac.cr/observations/astrovilla2000).

Tratando de hacer algo más detallada la descripción, sus alas delanteras son estilizadamente alargadas (de ahí que se le denomine "longwing" pues son algo ovaladas).


Sus hermosas líneas nacen desde el mismo cuerpo de la mariposa y se extienden ininterrumpidamente hacia los bordes de las alas.
Por el contrario, las alas traseras son mucho más pequeñas y de forma redondeada, aunque también tiene en su diseño una franja como la de las alas delanteras.
En el borde inferior se observan dos hileras de óvalos claros que van desde el cuerpo hacia la punta (mismo color que las líneas) que viajan paralelas al borde, son alrededor de dieciséis manchas.
La hilera exterior tiene óvalos de mucho menor tamaño que la interior y justo donde la hilera interior termina hay una mancha de un rojo pálido cuya forma se podría definir como irregular.
Cuando la Heliconius charitonia pliega sus alas es posible distinguir en la base de las mismas diez pequeñas manchas de color rojo intenso.
Cada ala delantera tiene una mancha alargada, mientras que las alas traseras poseen cuatro, separadas en pares por una de las franjas blancuzcas, ambos géneros las poseen
Contrariamente, en el lomo y la cabeza hay seis manchas claras (cinco en el tórax y una en la cabeza).

En el libro Mariposas y Polillas de Elizabeth Balmer, página 147, se lee que la Heliconius charitonia “-posee unas alas negras con llamativas listas amarillas-”.
Puede que si sean amarillentas, pues eso dijo mi acompañante la primera vez que vimos una.

Cuando he visto a esta cebra revoloteando rápidamente, me ha parecido, a veces, que percibo un color amarillento, pero no así cuando está en reposo, pues las veo blancas y así me salen en las fotos.
Ahora bien, quizás si exista una variedad con las bandas amarillentas, o quizás haya una diferencia entre machos y hembras, no lo sé. Trataré de conseguir una foto donde se aprecie claramente el color amarillento de esas bandas.
Larva de Heliconius charitonia.

Las que nacieron en mi jardín colocaron sus huevos en la planta Passiflora adenopoda (Granadilla de monte). Vea al respecto la página 106 del libro Guía de Plantas Hospederas para Mariposas, del Entomólogo German Vega.
Ya he visto sus flores, frutos y semillas, que espero reproducir en nuevas plantas, próximamente.
En ella además he recogido, larvas de Dryas iulia y Dione moneta poeyii.

Espero que llegue alguna vez una mariposa Eueides isabella, que observé en el mariposario que tiene el Museo Nacional de Costa Rica, como bienvenida a los visitantes.

Creo que he observado todas las etapas de esta especie: adultos volando en dos sitios diferentes y poniendo huevos, aún no he conseguido una buena foto de un huevo.

La larva es blanca con llamativas púas negras, algo inesperado (para mi) a lo que va a ser la negra pupa con sus pinzas de cangrejo.
Pero no hay duda que el adulto salió de allí, pues pude comprobarlo en la maternidad de
caja cartón que tengo en mi casa.



miércoles, 25 de julio de 2012

Siproeta epaphus

Uno de los efectos secundarios ventajosos de escribir con cierta frecuencia, sobre temas similares, es encontrar algún artículo olvidado o pospuesto, que salta a la vista cuando hacemos el necesario mantenimiento  de archivos. Eso me pasó con esta entrada sobre esta mariposa “liguista”, que me parecía ya lo había publicado.

No he visto nacer ninguna Siproeta epaphus en mi mariposario al aire libre, porque no tengo la planta hospedera. 
Sí las he visto posarse en las flores de lantana, varias veces durante el año 2011, aunque no en los anteriores meses de la temporada seca de éste. 
Ahora, cuando parece que se estabiliza el período lluvioso, tuve una visita la semana pasada.

La Siproeta epaphus mide unos 6 cm. 
Las alas traseras son café marrón, con dos hileras de manchas color crema, con su borde festoneado donde destacan dos puntas que semejan una rudimentaria cola.
Las delanteras son de tres colores; el marrón oscuro cerca del abdomen,
justo antes de llegar al inicio de la hilera color crema se localizan unas pequeñas manchas de color blancuzco, aproximadamente unas 5 o 6 manchitas. 

Las franjas en tono crema están ubicadas en la misma dirección que las de las alas traseras, lo que brinda la impresión de que es una sola línea trazada en forma vertical que atraviesa las cuatro alas. Continuando  hacia los extremos de éstas hay un área de color rojo-naranja, donde se distinguen claramente venas de color oscuro.

Sobre su cabeza existen tres pares de puntos blancos, que resaltan por tener como fondo el color oscuro de la mariposa.

Sus antenas son delicados filamentos que terminan en puntas redondeadas de color oscuro. No he encontrado las características que diferencian a las hembras de los machos. Por ahora, me conformo con admirar su belleza.
Las he visto alimentándose con néctar de lantana y posadas sobre una petunia morada.
  
Lámina 138. Mariposas de Costa Rica.
Según el sitio del INBio la larva madura es de cuerpo aterciopelado marrón, con tres pares de espinas naranja amarillentas por segmento; cápsula de cabeza negra brillante con dos cuernos curvados y gruesos, no las he visto en mi mariposario.

Referencias:


lunes, 9 de julio de 2012

Achlyodes pallida

Para los aficionados a las mariposas (¡y polillas!), como mla y yo, identificar un individuo, cuando se ve por primera vez no es tarea simple, aunque sí muy entretenida, de alto contenido educativo, podríamos decir que divertida y a veces se lleva horas o días.
Como no tenemos la formación académica, ni la experiencia de campo de un especialista, lo que hacemos es recurrir a imágenes publicadas en libros o en sitios de internet, donde hay algunos muy buenos. 
Desde luego recurrimos a algunos biólogos, como los del INBio, que siempre nos han ayudado muy amablemente.

Esta mariposa en particular llegó a mi jardín, seguro de pasada, porque no creo tener la planta hospedera adecuada. Las fotos se tomaron y quedaron archivadas algo en el olvido durante un año. 
Recuerdo haberles pasado por encima varias veces, pero a pesar de que repaso mis libros, fotos y los sitios en la web, como cada mes, nada me resultaba similar para identificarla.

Además colaboró la siguiente disyuntiva, propia de un novato: -se miraba muy peluda (tórax y abdomen) y estaba posada con las alas abiertas-, que según algunas publicaciones es algo típico de las polillas, como la Ascalapa odorata, la Pyraloidea crambidae que llegaron a mi casa y la Rothschildia lebeau, que nació precisamente en mi oficina.
Muchas de las mariposas diurnas que conozco, como la Monarca, la Dryas iulia, la Dione Moneta poeyii y  la Ascia monuste, que han nacido aquí, casi siempre las veo posadas con las alas plegadas sobre el dorso. Sin embargo, las fotos que tengo de Chlosyne Janais, Siproeta Epapus y Heliconius Clysonimus Montanus, tienen las alas extendidas.

Esta tenía las antenas lisas, con un engrosamiento al final, no como los peines de la “cuatro ventanas”. Además, el poco contraste entre sus colores, fue todo un problema para alguien como yo con un poco de daltonismo.

Pero lo que me despistó más, es un detalle interesante: en los libros que tengo, muchas de las mariposas están clavaditas con un alfiler, quizás digo yo, no en su pose natural, cuando estaban vivas. En la mayoría las cuatro alas semejan pétalos algo separados, dejando ver claramente el final del abdomen, entre las alas posteriores. Pero en esta mariposa, y lo recuerdo cuando tomé las fotos, el extremo del abdomen casi lo cubren dichas alas y no se le aprecia la forma típica que aparece en algunos libros. Quizás por eso le pasé varias veces por encima a la imagen que me sirvió  finalmente para identificarla.

Por suerte ayer di con un sitio donde hay fotos de mariposas vivas y allí encontré su nombre: Achlyodes pallida (http://www.butterfliesandmoths.org/species/Achlyodes-pallida), espero no haber cometido un error en la identificación. Si a usted amigo lector, le parece otra coas, por favor indíquemelo con un comentario.

El color de la Achlyodes pallida es café terracota con vetas onduladas más oscuras que van desde el interior de las alas hacia el exterior. La veta que recorre todo el borde de las cuatro alas es por lo menos el doble de ancha que las otras. Solamente en las alas delanteras se encuentra una franja extra de color blanco.
Por los detalles que se aprecian en las fotografías, las alas de esta mariposa tienen la particularidad de que las delanteras son algo más pequeñas que las traseras; incluso la forma de las primeras es muy diferente a las posteriores.
Las delanteras tienen forma alargadas y al llegar a sus bordes extremos están delicadamente redondeados pero culminando en punta.
Las alas traseras por el contrario son más grandes y robustas, mantienen en todos sus bordes una redondez uniforme.
Su cuerpo es regordete y velludo, manteniendo el color terracota también.

Al buscar en internet acerca de esta mariposa encontré que la oruga corta una parte de la hoja y se protege con ella. Conforme va creciendo va cambiando de hoja pero siempre se mantiene protegida.

Cuando la oruga esta lista para transformarse a pupa también se protege tejiendo una tela para cubrirse. Así que si encuentra en su zrbolito de limón o naranja, una hoja con un doblés, primero piénselo antes de alisarla y limpiar el bichito que está allí.

Referencias:
Butterflies.